sábado, 7 de diciembre de 2019

SOLO SE QUE YO NO SE NADA


Solo sé que no sé nada

Descripción: Ever Arrieta
Revisión técnica por Ever Arrieta • Filósofo, historiador y traductor
Qué es Solo sé que no sé nada:
Solo sé que no sé nada” o "solo sé que nada sé" es una famosa frase atribuida al filósofo griego Sócrates (470-399 a. de C.), en la que este filósofo expresa que es consciente de su propia ignorancia.
La frase se atribuye al filósofo Sócrates, pero en vista de que no dejó prueba escrita, Platón —uno de sus discípulos— la plasmó en sus obras que contienen las enseñanzas del filósofo.
En el libro Apología de Sócrates, además de exponer una versión del discurso de defensa de Sócrates ante los tribunales atenienses tras ser sentenciado a muerte, Platón expresa que la filosofía de Sócrates se basa en la admisión de su ignorancia, pues la sabiduría procede del reconocimiento de dicha ignorancia, tal como lo indica su frase: “solo sé que no sé nada”.
En relación al origen de esta frase, existen dos vertientes:
·         Surgió de una conversación con los atenienses que Sócrates afirmó que no tenía buenos conocimientos, mientras que era visto por ellos como un sabio en diferentes áreas.
·         La frase en estudio fue expresada por Sócrates cuando el Oráculo de Delfos declaró que Sócrates era el hombre más inteligente de Grecia.
Existen testimonios que revelan que la frase en estudio es la versión sintética, por lo que se usa siempre la primera parte pero esta también puede ir acompañada de una segunda, presentando esta misma algunas variantes, como el siguiente caso: “solo sé que no sé nada y, al saber que nada sé, algo sé”, “solo sé que no sé nada, y esto cabalmente me distingue de otros filósofos, que creen saberlo todo”.
Análisis de la frase “solo sé que no sé nada”
Como tal, Sócrates con esta frase expresaba que su sabiduría no se basaba en hacer conocimiento sobre algo, sino que declaraba su ignorancia sobre diferentes saberes. Así, Sócrates no se describía como portador del saber, sino como alguien con la voluntad de aprender cada día más.
Esta frase propone la idea de que el individuo no tiene la verdad absoluta, y que es importante que este tenga la disponibilidad y voluntad de aprender, así como de adquirir nuevos saberes.
Asimismo, se trata de tomar una posición en la que una persona reconoce los límites de su conocimiento sobre algún tema determinado, buscando aprender constantemente, evitando hablar como si conociera todo, cuando se ignora el contenido del mismo.
En consideración de todo lo expresado anteriormente, aprender puede ser una forma de vida, en la cual el individuo admite que hay límites para todo aquello que realmente puede saber, estando dispuesto a adquirir nuevos conocimientos y a mejorar cada día.
Para finalizar, el ignorante cree saberlo todo, cree tener la razón e, incluso, es ignorante de su propia ignoración. Por el contrario, el sabio reconoce que aún hay mucho por aprender de los otros y del entorno, si desea ampliar sus conocimientos y ganar nuevas perspectivas sobre un tema.
El hecho de reconocer que los conocimientos no tienen límites, que no todo está plasmado o dicho, es lo que separa a los sabios de los verdaderos ignorantes.
Método socrático
En primer lugar, Sócrates usaba como método el dialogo para llegar a la verdad, realizando preguntas a los interlocutores hasta que ellos mismos llegaran a una conclusión válida. Generalmente, la conclusión era que no sabían nada o muy poco.
Algunos filósofos afirmaban que el método socrático constaba de dos fases: ironía y mayéutica. Aunado con el razonamiento inductivo que ayudaría alcanzar la definición universal del término, objeto de investigación.
En relación con la ironía, Sócrates tenía como objetivo en hacerle creer a su interlocutor su ignorancia para poder obtener conocimientos sobre algo.
En cuanto al método de la mayéutica, este proviene del griego maieutiké (o el 'arte de asistir en el parto) y se trata de ayudar al discípulo a encontrar en sí mismo la forma de alcanzar el conocimiento, a través del diálogo. Este método conlleva cuestionar aquello que se cree saber de antemano y reconocer ese hecho.

BUEN ESTUDIANTE

LOS 10 MANDAMIENTOS DEL ESTUDIANTE
DECÁLOGO DEL BUEN ESTUDIANTE
   
1. El buen estudiante va al día en los deberes y en el estudio.

D2. El buen estudiante organiza su trabajo, su material y su tiempo.

3. El buen estudiante atiende al profesor y no se distrae.

4. El buen estudiante pregunta para no tener dudas.

5. El buen estudiante presta atención y no molesta a sus compañeros.

6. El buen estudiante repasa todos los días y no deja para mañana lo que puede hacer hoy.

7. El buen estudiante estudia en un lugar adecuado y está concentrado

8. El buen estudiante tiene ganas de aprender.

9. El buen estudiante no nace, sino que se hace.

10. El buen estudiante no tienen antipatía a ninguna asignatura.

11. El buen estudiante es crítico y constructor

EL HOMBRE DEPREDADOR


La tierra enfrenta riesgos reales y crecientes
El hombre, depredador de la naturaleza
Sylvia Ubal
Descripción: http://www.alterinfos.org/local/cache-vignettes/L90xH31/auton106-c52ac.png?1554914273
Lunes 27 de octubre de 2008, puesto en línea por Barómetro InternacionalSylvia Ubal
El hombre, hasta el momento ha permanecido en la cima de la pirámide depredadora y no existe en la actualidad ninguna criatura que le dispute el puesto. El mayor asesino de la tierra es el hombre y hasta mata por deporte. El depredador mata para sobrevivir El hombre es auto destructor y es consciente del asesinato que está cometiendo.
El hombre se ha convertido en el voraz destructor de la fuente natural de su propia vida, en su afán por superarse y, que en cierta forma se siente un poco Dios; creador, inventor, transformador, dueño de la vida, patrón del universo, se olvida que todas las cosas en la naturaleza no están hechas por azar, que cada especie ocupa su lugar en la rueda de la vida, que cada una tiene un rol
El hombre es aquel que destruye su propia naturaleza
Destruye su hábitat con verdadera saña, como si odiara la bellísima morada en que vive, y a las criaturas que le acompañan y viven con él. Acaba con las plantas que son su abrigo, su alimento y medicina, sin el menor agradecimiento, sin la más mínima consideración. Destruye y aniquila. Bombardea la tierra y todo ser vivo que se le atraviese con fuerza destructora.
Y así pudiéramos hacer una relación de cuanta cosa destruye y/o intenta destruir el hombre en su paso por la tierra y cada generación, como si fuese la última que fuera a existir. Tanto es el afán destructor del hombre, que intenta por igual destruir su pasado y el pasado histórico, los patrimonios de la humanidad
En Europa la naturaleza ya perdió la Batalla frente al Hombre, mientras que en nuestra América Latina todavía hoy las fuerzas naturales se oponen y luchan al avance de una civilización y que ahora muestra por todas partes su rostro destructor y depredador
Como dijo Friedrich Holderlin “hay que tener respeto por la naturaleza esa es la clave de la supervivencia de la Humanidad y América Latina es todavía el reino de la naturaleza y es por eso una región de resistencia y de esperanza”.
Como nos dice también Pablo Neruda en su Canto General “esos pueblos indígenas a los que fue tan difícil conquistar, hasta el punto de que muchos de ellos prefieren la muerte en combate, a la sumisión, no son simplemente habitantes de la tierra, huésped de la tierra, sino la tierra misma”.
El hombre, depredador de la naturaleza
Están los inconscientes que sólo consideran vida, la única digna de conservarse, la humana, como si la vida no fuera toda la naturaleza, de la que apenas somos una entre billones de especies y formas de vida.
A los humanos nos tomó millones de años convertirnos en la especie dominante que hoy arriesga su propia supervivencia si no se detiene el acelerado proceso de destrucción de la biosfera. Nuestra raza humana, cada uno de sus grandes grupos y cada uno de los individuos que la formamos, deberíamos dejar llevarnos por el instinto de supervivencia de la especie para prolongar su permanencia en el planeta. De eso se ha tratado a lo largo de la existencia de la humanidad.
Los que habitan la Tierra enfrentan riesgos reales y crecientes, la flora, la fauna y la humanidad (el hombre es también autodestructivo). Se empeña en la destrucción social de las regiones, ataca a la especie misma, se muestra peligroso por temperamento,
Hace guerras donde quedan millones de muertos, consume drogas y estupefacientes, intercambia virus genéticamente modificados, con lo cual se crea epidemias letales. Como ejemplo el SIDA. El Periódico Médico Británico asegura que «el SIDA superará la peste negra que sacudió al mundo en el siglo XIV».
El trabajo técnico y científico del hombre calienta la Tierra, el agente calorífico es el bióxido de carbono (CO2). Es consecuencia de la industria petroquímica, de la combustión de carbón, gas y petróleo, y del monóxido de carbono de los vehículos. Dados sus efectos, la temperatura ambiental del Planeta aumenta, la nieve se derrite en las montañas, las áreas polares se deshielan, el nivel de las aguas marítimas sube, en las zonas templadas las personas muere de calor.
El agua, sustento de la vida, va desapareciendo, se ensucian los ríos, mares y quebradas merman o se secan. En contraste caen diluvios en amplias zonas de la Tierra. El cuadro de inundaciones, ahogados y desaparecidos es enorme. Los océanos reciben diariamente grandes cantidades de desechos líquidos y sólidos, basuras y excretas, procedente de grandes y pequeñas ciudades.
Las selvas, océanos selváticos, fuentes de oxígeno y energía, depuradores atmosféricos, están atacadas, intensamente quemadas, talados sus árboles naturales, intervenidas las cadenas biológicas, aisladas las especies, dañadas sus poblaciones indígenas, alteradas sus condiciones naturales. Las reemplazan con hatos ganaderos o cultivos transgénicos que modifican genéticamente las plantas y alteran el ecosistema. La caza y pesca industriales exceden la capacidad de reproducción de las especies.
El impacto del hombre sobre la Tierra equivale a una colisión con un gran meteorito. Dadas estas condiciones, debemos declarar al planeta Tierra en estado de emergencia, proponernos su sustentabilidad e incorporarla dentro de nuestro planes, locales y globales, como área de protección integral.
El hombre busca utilizar los recursos que le brinda la naturaleza en su beneficio, y no está mal que se intervenga en cierta medida en el ciclo natural, pero es necesario siempre respetar el equilibrio interno elemental de la vida con el medio ambiente.

ERROR DE LA NATURALEZA


Somos un error de la naturaleza?
22 de Mayo del 2008 - 00:00
Según el gran biólogo evolucionista Ernst Mayr, considerado como el Charles Darwin del siglo XX, la inteligencia superior, es decir la inteligencia humana, es un error de la naturaleza y en consecuencia tiene que desaparecer dentro del proceso evolutivo de las especies vivas.
Esta contundente afirmación nos tiene que hacer pensar en nuestro destino como especie y hacer un balance sobre la actuación de los seres humanos en este planeta tierra. Algunos hechos que vamos a narrar a continuación parecen darle la razón a este hombre de ciencias. Por ejemplo, las constantes agresiones al medio ambiente, provocada por la insaciable ambición humana, ya nos están pasando la pesada factura. El calentamiento global, puede ser el umbral o el punto de no retorno, que afecte la vida de todas las especies de nuestro planeta.
Muchos científicos han afirmado recientemente que el calentamiento global, provocado por el hombre, va a traer consigo la desaparición de la gran biodiversidad. Esta riqueza que es un privilegio de pocos países, entre los que se encuentra el Perú, puede ser extinguida si no se toman las debidas medidas para atenuar el impacto de este fenómeno, que ya golpea nuestro suelo.
También a lo largo de la historia, pero especialmente en los últimos 70 años, el mundo ha sido testigo de numerosas guerras, que han producido innumerables pérdidas humanas y materiales.
El hombre ha utilizado gran parte de su conocimiento científico para producir armas cada vez mas sofisticadas y creó las bombas atómicas, los misiles y toda la parafernalia que acrecienta la capacidad destructiva de los ejércitos de las grandes potencias, tales como los Estados Unidos, Rusia y China.
El horror nuclear sigue vigente y puede ser una de las causas más próximas para que todos nos inmolemos, sin tener ninguna culpa sobre los pretextos que utilizan los grandes estados para efectuar sus actos de agresión, generalmente contra pueblos débiles y muchas veces indefensos, como son los casos recientes de Viet Nam, Irak, Palestina y Somalia.
Actualmente existen una serie de conflictos bélicos sobretodo en el medio oriente. Irak y Palestina son los focos más saltantes de esta tragedia que cada día cobra más victimas, sobretodo de gente inocente, especialmente mujeres y niños.
La ceguera de los grandes intereses políticos y económico desfigura las noticias a fin de manipular a la opinión pública mundial. Por ejemplo, nadie critica que muchos países ricos tengan armas atómicas que nos pueden aniquilar, y por esa razón, deberíamos tener la fuerza suficiente para abogar por la total desaparición de estas armas letales. Las crisis económicas, políticas y geopolíticas, hacen pensar que el ser humano está dominado por la ambición y el egoísmo y que estos impulsos lo llevan a desconocer los sentimientos más nobles como son la generosidad, la solidaridad y la paz.
Por eso, la afirmación del científico alemán Mayr, sobre nuestra desaparición, parece tener mucha razón, pues la especie humana es la única que ha transformado su medio ambiente, se ha aprovechado de todos sus recursos y usa las mejoras áreas naturales para su propio beneficio en detrimento de las otras especies que existen en la naturaleza. El abuso de los recursos naturales, sobretodo de los hidrocarburos, maderas y especies marinas, es tan grande que las reservas están en el límite de su explotación. Ojalá tomemos consciencia de estos hechos para atenuar los peligros que se ciernen sobre todos nosotros. Sólo así aseguraremos la supervivencia de las futuras generaciones.

SER ESTUDIANTE


SER ESTUDIANTE
 
Es muy fácil encontrar una definición de lo que es ser estudiante. Todo lo que tenemos que hacer es abrir un diccionario en el lugar apropiado y se nos dará la respuesta. Pero ésa no es la clase de definición que queremos. Deseamos investigar sobre ello, queremos averiguar qué es un verdadero estudiante. Un verdadero estudiante no es aquél que aprueba exámenes, consigue un empleo y después cierra todos los libros. Ser un estudiante significa estudiar la vida, no sólo leer los pocos libros requeridos por el programa de estudios; implica observarlo todo a lo largo de la vida, no sólo unas cuantas cosas en un período determinado. Un estudiante, ciertamente, no es sólo el que lee, sino el que es capaz de observar todos los movimientos de la vida, los externos y los internos, sin decir: "esto es bueno, aquello es malo". Si condenamos algo no lo observamos. Para observarlo tenemos que estudiarlo sin condenar, sin comparar. Si el maestro compara un estudiante con algún otro, no le está estudiando. Si le compara con su hermano menor o su hermana mayor, los importantes son su hermano o su hermana; por lo tanto, no le está estudiando.

Pero toda nuestra educación consiste en comparar. Nos estamos comparando perpetuamente a nosotros mismos o a otros con alguien: con el gurú, con nuestro ideal, con nuestro padre que es tan inteligente, un gran político... Este proceso de comparación y condena nos impide observar, estudiar. De manera que el verdadero estudiante es aquél que lo observa todo en la vida, tanto externa como internamente, sin comparar, aprobar ni condenar. No sólo es capaz de investigar cuestiones científicas, sino que también puede observar las operaciones de su propia mente, de sus propios sentimientos, lo cual es mucho más difícil que observar un hecho científico. Comprender todo el funcionamiento de la propia mente requiere una gran dosis de discernimiento, muchísima investigación exenta de condena.

LA POLÍTICA


Publicado: Sábado, 28 Enero 2012 23:00 | Por: L. Pascual | Imprimir | Correo electrónico | Visitas: 75743
Descripción: ComidaAristóteles dijo en su día que el ser humano es un ser político en el sentido de que, al vivir en sociedad es necesaria una determinada organización para hacer posible la convivencia y es representada bajo la forma de Estado, siendo para este caso, sinónimo de gobernar. A partir de ello, se podría deducir que la política está intrínseca en nuestra vida cotidiana. No obstante, sería oportuno ampliar el significado de la política y se podría definir como las decisiones que se toman dentro de los grupos sociales acerca de: si existirían jerarquías o no, si las leyes emanarían de un soberano o se harían por consenso desde la base, si se legitimaría la propiedad privada, la estatal o colectiva, si existirían o no fronteras, si los órganos de participación en política serían asambleas abiertas o por el voto… Todo ello responde a dar una respuesta a la necesidad de hacer frente a diversos problemas como el reparto de alimentos y del trabajo, la seguridad del grupo, la resolución de conflictos, etc.
Cierto es que la política, la economía y la sociedad están muy relacionados, sabiendo que dependiendo de uno u otro sistema económico varían las formas de gobierno así como el comportamiento de la mayoría de la sociedad. Sin embargo, ¿estaría pues la política intrínseca en nuestras vidas cotidianas? Analizando a los individuos, los componentes básicos de una sociedad, nos damos cuenta de que éste no siempre está haciendo política, es decir, no siempre está militando en algún colectivo, grupo, asociación o sindicato, o debatiendo con otros y sacando propuestas, sino que hace otras cosas como quedar con amigos, ver películas, en general todas aquellas actividades de ocio para desconectar y pasar buenos ratos. Todas ellas ajenas a todo lo que sean temas políticos.
Pese a ello, en ocasiones se llega a politizar incluso los actos de la vida cotidiana en aspectos como las relaciones de amistad, familiares o incluso sociales, o en la manera de hacer las cosas. Al mezclar la vida cotidiana con la política muchas veces hace que los individuos se discriminen mutuamente solo por el hecho de que no comparten la misma ideología, pensamientos u opiniones. Incluso algunos llegan a darle demasiadas vueltas a un asunto que en verdad carece de relevancia. Quizá pueda parecer paradójico decir a la vez que la política influye mucho en las pautas de comportamiento de la gente. Así por ejemplo, un fascista es muy cerrado de mente mientras que un anarquista está abierto al intercambio de opiniones (aunque desgraciadamente haya algunos que sí son dogmáticos y no miro a nadie); un socialdemócrata solo piensa en términos medios mientras que uno de derechas es soberbio y arrogante…
Resumiendo. Existe una cierta contradicción entre que la política forma parte de nuestras vidas pero a la vez que muchos aspectos no tienen nada que ver con ella y siguen siendo importantes en la vida del individuo, como lo es el ocio, el entretenimiento y las relaciones interpersonales. A modo de conclusión, creo conveniente que se separe la militancia política de la vida personal, no en el sentido de que se deba de cambiar de careta cuando nos tengamos que poner serios para involucrarnos en acciones de carácter político sino en referencia a que, dentro de las relaciones interpersonales, la compatibilidad entre individuos se debe principalmente a la personalidad -además de que antes que ideologías somos personas- y por tanto, no mezclar los momentos en que uno debe desconectar para tomarse un descanso, relajarse, estar consigo mismo y tomar fuerzas con momentos en que hay que debatir, organizarse, y pasar a la acción. Porque en caso de que se esté todo el día metido en el embrollo de estar al tanto de la política, aplicar siempre los principios ideológicos y evitando en todo lo posible las contradicciones, acabaría uno por quemarse y con ello solo consigue tener la mente intranquila y el alma inquieta dando como consecuencia la pérdida de uno mismo, al no poder gozar de tranquilidad para reencontrarse con su «yo».


UN VERDADERO AMIGO

Un verdadero amigo😓
Llamo a su amigo y le dijo:
> Necesito dinero, mi madre está enferma no tengo dinero para los medicamentos
- su amigo respondió: "está b
ien, mi querido amigo llámame por la noche"
-Dicho y hecho, él lo llamó, pero el teléfono estaba apagado.
-trato de llamar una y otra vez, hasta que se canso, y fue a buscar otro amigo que pudiera ayudarlo, pero no pudo encontrar a ningún... Triste y decepcionado con ese amigo, que lo abandonó y apago el teléfono cuando el mas necesitaba
-volvió a la casa y encontró una bolsa con medicamentos, junto a la almohada donde su madre estaba durmiendo.
-le preguntó a su hermano que le dijo:
"Tu amigo vino y recogió las recetas y trajo esas medicinas.
-se fue hace un rato "sonrió; con lágrimas en los ojos, salió a buscar a su amigo
-cuando encontró a su amigo le preguntó dónde has estado?
-el amigo dijo: "amigo, vendí el teléfono y compre los medicamentos para tu madre"
-entiendes lo que es la amistad de verdad? Amigo de verdad no cruza los brazos hasta que el otro amigo este bien...
-el verdadero amigo es un hermano de madre diferente